En un giro inesperado, la Audiencia de Palma ha decidido absolver al joven rumano que fue acusado de haber provocado un incendio en su vivienda en La Vileta, donde se encontraba su pareja y su pequeño hijo de tres años. Todo ocurrió en diciembre de 2023, y desde entonces, este hombre había estado más de un año en prisión preventiva. La Fiscalía pedía para él una pena dura: 13 años tras las rejas, alegando tanto el incendio como malos tratos hacia su novia.
Un juicio marcado por la falta de pruebas
Sin embargo, el tribunal ha dictaminado que no hay pruebas contundentes que respalden las acusaciones. Así que han ordenado su liberación inmediata, apoyándose en los argumentos expuestos por sus abogados, Francisca Pueyo y David Pons. La situación se complicó aún más porque la mujer optó por no declarar durante el juicio. Sin ella como testigo clave del incidente aquella noche en la calle Massanella, el caso perdió fuerza.
El acusado compartió su versión: “Esa noche bebí mucho y llegué a casa borracho. Al encenderme un cigarro, una manta del niño se prendió un poco, pero mi pareja lo apagó”. Después, según dijo, ella decidió marcharse y él fue al baño. Al salir, se encontró con humo y un sofá en llamas.
Un agente de la Policía Nacional presente ese día destacó que el incidente obligó a evacuar a varios vecinos, aunque aseguró que el riesgo para ellos era bajo: “Una vez analizado todo entendimos que había posibilidad muy baja de propagación a otras viviendas”, comentó. Ahora bien, esta sentencia no es definitiva; puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de les Illes Balears (TSJIB). A medida que avanza esta historia cargada de emociones y giros inesperados, muchos esperan ver qué sucederá a continuación.