Esta mañana, los residentes de la urbanización Bellavista en Llucmajor se encontraron con una escena que, aunque inquietante, no es del todo nueva. Un Seat León se presentó sin sus cuatro ruedas, como si alguien hubiera decidido jugar a dejarlo tirado. La imagen del vehículo rodeado de tornillos es un claro reflejo de la creciente preocupación por la seguridad en la zona.
Una comunidad preocupada
Una vecina, que prefirió mantenerse en el anonimato pero que está claramente afectada por esta ola de robos, comentó a Ultima Hora: «El otro día me dañaron mi coche y hoy me encuentro con el del vecino así, sin una rueda. Lo siento mucho por el dueño; lo han fastidiado bien». Su declaración resuena con muchos en el barrio que sienten que este no es un hecho aislado.
No estamos hablando solo de un robo más; esto refleja un aumento alarmante de la delincuencia en nuestra propia puerta. La Policía Local y la Guardia Civil están al tanto y han comenzado a investigar para descubrir qué está sucediendo realmente en este rincón de Llucmajor. Parece que nos estamos acostumbrando a ver cómo nuestros coches son víctimas de un fenómeno cada vez más común.