La tarde del pasado martes, un pequeño de tan solo 8 meses vivió una pesadilla que nadie debería experimentar. Todo ocurrió en el hogar familiar de Es Mercadal, donde, por un desafortunado accidente, una tetera repleta de agua hirviendo se volcó sobre él. Las quemaduras que ha sufrido son realmente preocupantes; se estima que han afectado a un 40% de su cuerpo, y las heridas son de segundo y tercer grado.
Un traslado urgente hacia la esperanza
Las personas que estaban con el bebé, al darse cuenta de la gravedad de lo ocurrido, no dudaron ni un instante y lo llevaron corriendo al centro médico más cercano en Es Banyer, Alaior. Allí, los médicos actuaron rápidamente y decidieron que era necesario trasladarlo al Hospital Mateu Orfila para recibir atención especializada. En una ambulancia equipada con soporte vital avanzado, el pequeño emprendió su camino hacia la esperanza.
Aunque los equipos médicos están haciendo todo lo posible para estabilizarlo y aliviar su sufrimiento, ya se contempla la posibilidad de enviarlo a la unidad de quemados del Hospital Valle Hebrón en Barcelona. Mientras tanto, la Guardia Civil está investigando las circunstancias exactas que llevaron a este trágico accidente. Nos duele pensar en lo que ha pasado y deseamos una pronta recuperación para este valiente bebé.