El pasado domingo, el mirador de Na Burguesa fue testigo de una escena que muchos jóvenes nunca quisieron que llegara. La Policía Local de Palma irrumpió en lo que prometía ser una noche llena de risas y música, desmantelando un botellón que se estaba llevando a cabo entre amigos. Al final, la diversión dio paso a una intervención policial que dejó más de un sabor amargo.
Los agentes llegaron tras recibir avisos de los vecinos del área. Al principio, eran solo dos hombres los que se presentaron, y como si de una película se tratara, los chicos intentaron escabullir la droga dándole las bolsitas a una chica del grupo. “Ella solo las guardaba”, dijeron después cuando las cosas se pusieron serias. Pero el destino les tenía preparada una sorpresa: minutos más tarde llegó un equipo compuesto por mujeres, y eso cambió la jugada.
Una intervención inesperada
La joven no tuvo más opción que entregar las bolsas con ‘tusi’, dejando claro que no había forma de ocultar lo evidente. En total, fueron identificados jóvenes colombianos con edades comprendidas entre los 20 y 35 años. La policía levantó trece actas por practicar botellón y otras nueve por tenencia de sustancias estupefacientes. Y aquí viene lo peor: las multas pueden ascender hasta 10.400 euros en el caso del consumo o tenencia de drogas.
No cabe duda de que esta historia nos recuerda lo frágil que puede ser la diversión cuando se mezcla con decisiones arriesgadas. Así queda claro: es mejor disfrutar sin poner en riesgo nuestra salud ni nuestro bolsillo.