En la tranquila localidad de Algaida, un caso ha sacudido la comunidad y ha dejado un sabor amargo en el corazón de muchos. Un joven de 31 años se enfrenta a una dura acusación: hacerse pasar por revisor de la luz para estafar a un hombre con discapacidad. La Fiscalía no se lo ha tomado a la ligera y ha solicitado nada menos que tres años de prisión para este individuo, quien ya tiene antecedentes penales por delitos similares.
Una historia desgarradora de engaño
La historia comienza entre diciembre de 2019 y enero de 2020, cuando este falso revisor visitó la casa del perjudicado bajo el disfraz de empleado de una empresa eléctrica. Con una sonrisa engañosa, le dijo que necesitaba cambiar el contador y, como si fuera normal, le pidió 1.200 euros en dos pagos. El hombre, confiando en las palabras del estafador, hizo los pagos al contado sin sospechar que estaba siendo víctima de un truco vil.
No contento con eso, el estafador volvió a contactar con él alegando que parte del dinero estaba dañado y logró arrancarle otros 300 euros más. Y así pasaron los meses; cada vez que sonaba su teléfono o llamaban a su puerta, era el mismo cuento. En abril del 2020, siguió sacándole dinero hasta un total escandaloso: ¡1.750 euros! A medida que las fechas avanzaban, el acusado seguía haciendo visitas disfrazadas y ofreciendo “ofertas” imposibles como una máquina de ozono por 1.500 euros.
Todo esto se detuvo gracias a la intervención de la Guardia Civil tras recibir denuncias sobre lo sucedido. Finalmente, lograron detener al presunto culpable junto a otro cómplice cuya identidad permanece desconocida hasta hoy.
Aparte del tiempo tras las rejas que podría enfrentar, también deberá devolver al afectado una suma cercana a los 1.780,60 euros. Una situación desoladora que nos recuerda cómo siempre hay quienes buscan aprovecharse del más vulnerable.