El pasado miércoles, un episodio curioso y un tanto desafortunado tuvo lugar en Palma. La policía local tuvo que intervenir tras recibir avisos sobre un hombre de 34 años que se dedicaba a propinar patadas a varios coches aparcados en la zona del camí vell de Llucmajor. ¡Increíble, pero cierto!
Un encuentro inesperado con la autoridad
Cuando los agentes llegaron al lugar, se encontraron con el individuo en plena faena. Con una actitud desafiante, él insistía en que no tenía nada que ver con lo que estaba ocurriendo. Pero claro, los daños eran evidentes y la situación no pintaba bien para él.
A medida que la conversación avanzaba, el sospechoso se tornó violento. Comenzó a insultar y amenazar a los policías, desatando un espectáculo poco habitual. No contento con eso, cuando finalmente decidieron arrestarlo, empezó a golpear también el coche patrulla. ¡Vaya manera de complicar las cosas!
Ante tal comportamiento agresivo, los agentes tuvieron que actuar con firmeza para reducirlo y llevarlo bajo custodia. Lo trasladaron al cuartel de San Ferran donde se inició el atestado correspondiente antes de remitirlo a la Policía Nacional. Un día cualquiera en Palma que terminó siendo un verdadero lío.