El pasado miércoles, la policía dio un golpe certero al arrestar a un peligroso fugitivo marroquí en el aeropuerto de Palma. Este individuo, condenado por intentar asesinar a un excompañero de trabajo en Manacor en 2018, había estado evadiendo la justicia tras huir a Bélgica. Su llegada a la capital balear no pasó desapercibida; los agentes estaban listos y le esperaban justo al bajar del avión.
Un historial oscuro que lo persigue
La historia comienza hace cinco años, cuando este hombre decidió cortar el cuello de su compañero laboral, dejando una estela de dolor y miedo. En octubre de 2021, recibió una sentencia de cinco años y medio de prisión por tentativa de homicidio. Su hermano, también involucrado en el hecho violento, fue condenado a tres años y medio. No solo eso; ambos debían indemnizar a la víctima con 7.000 euros por las graves lesiones infligidas.
Aprovechando un descuido del sistema, el fugitivo optó por escapar antes de ingresar en prisión. Sin embargo, su suerte se acabó cuando las fuerzas del orden se pusieron en marcha para dar con él. La investigación no fue sencilla; requirió coordinación entre la Policía Nacional en Manacor y otros cuerpos policiales internacionales, incluso desde los Países Bajos.
Finalmente, tras seguir sus pasos, descubrieron que estaba regresando a Mallorca. Con astucia y determinación, establecieron un dispositivo para asegurarse de que no pudiera poner tierra de por medio otra vez. Y así fue como lo detuvieron nada más aterrizar.
Puesto ante el juez de guardia, su destino ya estaba sellado: ingreso inmediato en prisión tras confirmarse su reclamación judicial por parte de la Audiencia de Palma. Este fugitivo no es cualquier delincuente; antes de escapar acumulaba cerca de treinta detenciones, muchas relacionadas con delitos violentos. Además del tiempo pendiente por su condena actual, arrastraba otros dos años y medio más que debía cumplir.
La historia está lejos de acabar aquí; Mallorca sigue siendo escenario donde la justicia intenta recuperar el control frente a quienes creen poder jugar con ella.