Este sábado por la mañana, la autopista Ma-19 en Palma se convirtió en un verdadero campo de batalla tras el vuelco de un camión cisterna que transportaba nada menos que 6.000 litros de combustible. La situación, lejos de ser trivial, dejó a numerosos conductores atrapados en un atasco que parecía no tener fin.
A las 7:50 horas, en el kilómetro 4,2 a la altura de Son Malferit, el camión perdió el control y se precipitó. ¿El resultado? Una larga fila de coches y muchas caras de frustración entre quienes intentaban llegar a sus destinos. Los valientes equipos de emergencias no tardaron en llegar al lugar del siniestro, cortando la autopista para evitar mayores males.
Intervención rápida pero caótica
Agentes de la Policía Local y efectivos de la Guardia Civil se presentaron rápidamente para controlar la situación. Afortunadamente, el conductor salió ileso y caminó con paso firme fuera del vehículo. ¡Qué alivio! Pero eso no impidió que los bomberos tuvieran que hacer malabares para realizar el trasvase del combustible derramado mientras la circulación permanecía cortada.
Las horas pasaban y las retenciones crecían. Los nervios afloraban entre los afectados que no podían hacer otra cosa más que dar media vuelta o esperar pacientemente a que alguien resolviera este desaguisado. Así están las cosas; una simple mañana puede volverse un auténtico desastre si las circunstancias lo deciden.