Hoy, en el bullicioso polígono de Son Castelló, la rutina se rompió con un accidente que podría haberse evitado. Un coche, sin la menor consideración, decidió saltarse un ceda el paso y lo que sucedió a continuación fue un choque brutal. La motocicleta quedó hecha añicos, partida literalmente por la mitad.
Un momento trágico
Era alrededor de las 13:30 cuando todo ocurrió en el Camí Vell de Bunyola. Un conductor, quizás distraído o simplemente imprudente, intentó girar hacia la calle Gremi Tintorers sin mirar. En ese instante, un motorista pasaba justo por allí y no tuvo tiempo ni para reaccionar. El impacto fue devastador; el hombre salió despedido y terminó sobre el asfalto, gravemente herido.
Rápidamente llegaron varias ambulancias del Servei d’Atenció Mèdica Urgent (SAMU 061), junto a los agentes de policía local que se encargaron de regular el tráfico mientras se atendía al herido. Aunque las lesiones eran serias, afortunadamente no se teme por su vida.
Este incidente nos recuerda lo frágil que es nuestra seguridad en las carreteras y cómo un simple descuido puede cambiarlo todo en un abrir y cerrar de ojos.