En el corazón de Palma, en una antigua oficina bancaria que ahora alberga a varias personas, se desató un suceso que ha dejado a todos boquiabiertos. Un hombre venezolano de 50 años fue detenido por agredir sexualmente a una mujer. Todo ocurrió dentro de este espacio okupado, cuando el agresor forzó la puerta de un pequeño habitáculo donde se encontraba la víctima.
Una tarde de tensión y desesperación
El sábado 8, alrededor de las 19:30 horas, los agentes del 091 recibieron una llamada alarmante. Un testigo avisó que un hombre estaba amenazando a otro con una navaja cerca del barrio de Foners. Al llegar al lugar, los policías escucharon la historia escalofriante que había llevado a esta situación tan extrema.
El acompañante de la víctima reveló que días atrás, el detenido había realizado tocamientos inapropiados a su pareja. Esta revelación encendió la chispa del conflicto entre ambos hombres. Siguiendo las indicaciones del testigo, los agentes encontraron al sospechoso en el mismo sitio donde reside junto a su pareja. Allí se enteraron que el presunto agresor había entrado sin permiso en el espacio privado donde se encontraba la mujer y le hizo tocamientos no consentidos.
Tras recabar toda la información necesaria, las autoridades actuaron rápidamente. Arrestaron al venezolano bajo los cargos de allanamiento y agresión sexual y también llevaron consigo al otro hombre por amenazarlo con una navaja. Un episodio tenso y doloroso que deja claro cuán frágil puede ser nuestra seguridad incluso en lugares inesperados.