Era una mañana como cualquier otra en San Roca, pero todo cambió cuando el fuego irrumpió en una vivienda de la calle Cap Blanc. A eso de las 11.10 horas, un incendio devoró la casa y, con ella, la tranquilidad del barrio. Una mujer, cuya vida se transformó en un caos repentino, sufrió quemaduras graves que afectaron su cara, tórax y brazos. En un abrir y cerrar de ojos, la situación se tornó crítica.
Afortunadamente, los servicios de emergencia no tardaron en llegar. La víctima fue evacuada con urgencia al hospital de Son Espases, donde ahora lucha por recuperarse de esta pesadilla. Este tipo de incidentes nos recuerdan lo vulnerables que somos ante situaciones imprevistas y lo esencial que es estar preparados para cualquier eventualidad. La comunidad espera noticias positivas sobre su estado mientras todos reflexionamos sobre lo frágil que puede ser la vida.