Era un día cualquiera en Formentor, Pollença, y un grupo de amigos se había aventurado a disfrutar de la naturaleza. Sin embargo, el destino tenía otros planes. Alrededor del mediodía, uno de ellos, un excursionista de 59 años, comenzó a sentirse mal y no pudo continuar. La preocupación se apoderó del grupo y rápidamente decidieron avisar a los servicios de emergencia.
La llegada del héroe en helicóptero
Los bomberos de Sóller e Inca llegaron pronto al lugar del suceso, listos para hacer frente a la situación. Pero sabían que para garantizar la seguridad del hombre era necesario llevarlo con rapidez al hospital Universitario de Son Espases. Así que pidieron apoyo al helicóptero de la Benemérita (CUCO), convirtiéndose en auténticos ángeles guardianes en medio de la montaña.
A veces, las excursiones que parecen ser solo diversión pueden volverse momentos críticos y recordarnos cuán vulnerables somos ante cualquier imprevisto. Afortunadamente, gracias a la rápida acción tanto del grupo como de los equipos de rescate, esta historia tuvo un final positivo.