Este lunes por la tarde, la tranquilidad del Port d’Andratx se vio abruptamente interrumpida por un hombre de nacionalidad marroquí que, con una botella de vino en mano y una actitud desafiante, decidió que era buen momento para sembrar el pánico entre los viandantes y las fuerzas del orden. Este individuo, que ya contaba con un largo historial delictivo y una orden de expulsión de España, no tardó en hacerse notar.
El caos en la lonja
Sobre las 16:00 horas, el escenario se tornó caótico cerca de la lonja. El hombre, en un intento por detener el tráfico, se plantó frente a un autobús del TIB. Con amenazas hacia el conductor y los pasajeros, parecía decidido a convertirse en el protagonista de esta extraña película. A medida que su comportamiento agresivo escalaba, algunos testigos no dudaron en alertar a la Policía Local.
Las patrullas llegaron al lugar rápidamente; sabían quién era este sujeto problemático. No pasó mucho tiempo antes de que también se sumaran agentes de la Guardia Civil y un policía portuario a la escena. Aunque finalmente lograron controlar al individuo, no sin antes recibir más amenazas por su parte. Lo cierto es que este no era su primer rodeo: media hora antes ya había causado revuelo en el mismo lugar sin que nadie interviniera.
A raíz de estos incidentes, el hombre fue arrestado bajo acusaciones serias como alteración del orden público, resistencia y desobediencia. Sin duda, una jornada más para recordar en esta tranquila localidad balear donde lo inesperado puede suceder.