La Audiencia de Palma ha sido el escenario de un juicio que parece sacado de una película de terror. Este martes, se han dado los primeros pasos en el caso del hombre acusado de prender fuego a su propia casa, con su mujer y su pequeño hijo dentro, en una noche fatídica de diciembre de 2023.
Aunque ella tenía la opción de hablar, ha decidido guardar silencio, dejando a todos con muchas preguntas sin respuesta. El acusado, nacido en Rumanía, se enfrenta a una posible condena de 13 años tras las rejas. Curiosamente, él será el último en dar su versión sobre lo sucedido.
Vecinos atónitos y recuerdos aterradores
Mientras tanto, los vecinos del bloque ubicado en la calle Massanella número 10 no han podido contener sus relatos llenos de temor. Un anciano que vivía al lado recordó cómo los bomberos entraron a su hogar para sacarlo corriendo: «Estaba en la cama cuando me tocaron la puerta y luego entraron y me llevaron en volandas», comentó con voz temblorosa.
Los hechos ocurrieron la madrugada del 17 de diciembre. La discusión entre el acusado y su mujer no solo alarmó a los presentes; también fue el punto desencadenante para que él decidiera usar un mechero e incendiar una alfombra. Las llamas rápidamente devoraron todo a su paso. Afortunadamente, todos pudieron escapar ilesos del horror que allí se desató.
El incendio incluso afectó a la vivienda contigua, donde reside un hombre octogenario que aún vive allí. Tras recibir información sobre lo ocurrido, la Policía Nacional logró localizar al sospechoso cerca del edificio incendiado y lo arrestaron. En este caos, dos agentes sufrieron intoxicación por humo mientras intentaban controlar la situación. El juez decidió enviar al varón a prisión inmediatamente.
Mañana será otro día crucial: varios testigos entre agentes policiales y bomberos compartirán sus experiencias sobre aquella noche trágica. Sin duda, esta historia no solo conmueve; plantea reflexiones sobre las sombras que pueden esconderse detrás de puertas cerradas.