La tarde del viernes, una situación escalofriante se desató en el corazón de Palma. Un hombre de 53 años, español y que debería ser el protector de su madre, se convirtió en su verdugo al amenazarla con un cuchillo. Cuando la Policía Nacional llegó a la vivienda tras recibir varias llamadas de auxilio, se encontraron con una escena desgarradora: el sospechoso estaba tirado en la cama, con el arma escondida entre las sábanas, mientras su madre temía por su vida encerrada en una habitación.
Un grito de auxilio en medio del terror
Los agentes no tardaron en entrevistarse con el hermano del implicado. Este hombre, visiblemente preocupado, relató que su madre estaba aterrorizada después de que su propio hijo le lanzara amenazas mortales. «Dijo que le cortaría el cuello a cualquiera que intentara entrar», confesó angustiado. En ese momento, también había otro familiar presente que corroboraba esta versión escalofriante.
Después de evaluar la situación y escuchar los testimonios conmovedores, los policías decidieron actuar rápidamente. Al entrar a la habitación donde estaba tumbado el agresor, lo encontraron casi desprevenido; pero eso no podía ocultar la grave amenaza que había hecho contra su propia madre. La mujer no solo fue zarandeada por él sino que vivió momentos de puro terror bajo la amenaza constante del cuchillo.
A raíz de estos hechos tan lamentables y tras recabar suficiente información sobre lo ocurrido, los agentes optaron por detener al hombre por un delito de malos tratos en el ámbito familiar. Una historia más para recordar que detrás de cada puerta puede haber un drama silencioso que nos toca a todos como sociedad.