Este pasado domingo, a eso de las cinco de la tarde, un incendio aterrador estalló en el hotel Zafiro, ubicado en la tranquila localidad de Can Picafort. Los servicios de emergencia se activaron rápidamente al recibir la alarma, y no tardaron en llegar agentes de la Policía Local junto a más de una veintena de valientes bomberos que se desplazaron desde Inca, Alcúdia y Manacor.
Las llamas comenzaron a devorar un edificio anexo que está en plena obra. Según las primeras informaciones, los materiales que utilizaban los trabajadores pudieron haber avivado aún más el fuego. Lo cierto es que el susto fue grande y la tensión palpable mientras los equipos intentaban controlar la situación.
Afortunadamente, sin heridos
Los sanitarios del Servei d’Atenció Mèdica Urgent (SAMU 061) también llegaron al lugar por si acaso había que atender a alguien, pero por suerte, no hubo que lamentar heridos. Los bomberos trabajaron incansablemente para contener el incendio y evitar que se propagara a otras partes del complejo turístico. Gracias a su rápida intervención, lograron sofocar las llamas antes de que causaran mayores estragos.
Mientras tanto, la policía estableció un perímetro alrededor del hotel para prevenir cualquier otro incidente. A medida que las llamas fueron domadas y el humo empezó a disiparse, muchos respiramos aliviados al ver que esta historia tenía un final menos trágico del esperado.