Imagina que es tu primer día de trabajo, lleno de ilusión y nervios. Pero lo que debería ser un comienzo prometedor se convierte en una pesadilla. Eso le ocurrió a un hombre de 42 años en Palma, quien, tras firmar su contrato solo tres días antes, decidió no solo dejar de entregar los paquetes, sino llevarse la furgoneta de reparto con todo y los bultos.
Una mala decisión que puede costarle caro
La Policía Nacional no tardó en localizarlo tras recibir la denuncia de su empresa. El hombre fue detenido mientras conducía el vehículo por Son Banya, mostrando evidentes signos de haber sido maltratado. En su interior había una gran cantidad de paquetes sin entregar, algunos incluso abiertos. La Fiscalía ha actuado rápido y ya ha solicitado dos años de prisión para él por apropiación indebida.
Aparte del tiempo que podría pasar tras las rejas, también deberá hacer frente a indemnizaciones que suman más de 3.700 euros por los daños causados y los envíos que nunca llegaron a sus destinatarios. Un verdadero desastre laboral que nos deja pensando: ¿qué pasó por su mente? Esa mezcla entre euforia del nuevo empleo y un desenlace tan desastroso es difícil de entender.
El juicio está programado para celebrarse pronto en los juzgados de Vía Alemania. Una historia triste que nos recuerda la importancia de actuar con responsabilidad desde el primer día.