Este domingo por la tarde, una simple chispa encendió más que unas llamas en una cochera del Secar de la Real, en Palma. Un incendio provocado por una sobrecarga eléctrica descubrió lo que parecía ser un jardín clandestino de marihuana. Al llegar los bomberos y la Policía Nacional, se encontraron con un escenario sorprendente: 125 plantas listas para cosechar.
Una historia que se repite
La mujer que ocupaba la vivienda, de 61 años y española, no es nueva en este mundo. Ya fue arrestada el año pasado cuando las autoridades encontraron 400 plantas en su poder. Esta vez, además de ella, también detuvieron a un hombre encargado del cuidado de su pequeño cultivo. La situación dejó a todos atónitos.
El fuego comenzó alrededor de las cinco de la tarde en el número 35 de la calle Can Socies. La dueña, asustada y sin saber cómo reaccionar, llamó rápidamente al responsable del mantenimiento del inusual negocio. Pero mientras tanto, los bomberos ya estaban al acecho tras recibir el aviso.
Aparte de apagar el fuego y recuperar las plantas cultivadas ilegalmente, los agentes descubrieron algo más inquietante: la luz que alimentaba esta plantación estaba conectada directamente al alumbrado público. Como si todo esto no fuera suficiente, la mujer había estado alquilando su cochera a terceros para llevar a cabo esta actividad ilícita.
Con una camiseta que decía ‘Comparte tu alegría’ en su espalda, parece que la detenida tenía otra idea sobre compartir…