El Servcio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil ha iniciado una investigación ante la creciente problemática de los vertidos ilegales de escombros en Palma. Recientemente, se han detectado varios puntos en los que se acumulan grandes cantidades de material de construcción y residuos esparcidos en la vía pública. Entre ellos destaca una localización en la calle de ca na Vinagre, situada cerca de la cárcel de mujeres y en las proximidades del parque de Bombers de Palma de Son Malferit.
Investigación y denuncia de vecinos
Otro de los puntos críticos se encuentra en la calle Gremi Ferrers, en el polígono de Son Castelló. El Seprona ha identificado un nuevo punto de vertido en el Camí de Can Mallol, en Son Cladera, y se estima que existen más de diez ubicaciones donde se realiza esta práctica ilegal. Los infractores aparentan trabajar para las constructoras, cobrando por el transporte de los escombros hacia la planta de TIRME, pero optan por deshacerse de ellos en las calles, lo que les permite reducir costos y aumentar sus ganancias.
Algunos vecinos han denunciado que estos vertidos son perpetrados por individuos que se movilizan en un camión blanco, proporcionando información a la Policía Local para facilitar la investigación. Es fundamental que los ciudadanos estén alerta y no confíen en empresas o personas no especializadas que ofrezcan retirar escombros de manera informal, ya que también enfrentan sanciones por participar en esta actividad ilegal.
La situación ha despertado el malestar entre los residentes locales, quienes consideran que la administración pública debe actuar con mayor firmeza en la regulación y control de estos vertidos. En este sentido, los ciudadanos tienen derecho a exigir un manejo adecuado y responsable de los residuos de obras, así como un seguimiento efectivo de las acciones del Seprona para erradicar esta situación que afecta a la calidad de vida en Palma.