La Junta de Cofradías de Valladolid ha lanzado ‘Imago Sacra’, un álbum de cromos que promete ser más que un simple pasatiempo; es una ventana a la rica tradición de nuestra Semana Santa. Compuesto por 216 tarjetas coleccionables, este proyecto busca no solo difundir y preservar nuestra herencia cultural, sino también hacerla sentir viva entre los vallisoletanos.
Una presentación muy especial
El miércoles pasado, en el Arzobispado, se dio a conocer esta maravillosa colección. Cada cromo está organizado en 21 categorías, representando a las 20 cofradías de la ciudad y una sección dedicada a los carteles históricos. Al dar vuelta a cada tarjeta, encontramos un código QR que nos conecta con la hermandad correspondiente, añadiendo un toque digital a esta experiencia tan tradicional.
Durante la presentación se respiraba emoción. El arzobispo Luis Argüello destacó cómo este esfuerzo conjunto entre instituciones refleja la importancia emocional que tiene la Semana Santa para todos nosotros. Y es que no es solo cuestión de fe, sino también de identidad y pertenencia. María González Corral, consejera del Gobierno autonómico, enfatizó cómo estas iniciativas unen el pasado con el presente: “Esto nos permite sacar pecho y decir que debemos sentirnos orgullosos de nuestra Semana Santa”.
No solo se trató de hablar del álbum; hubo una auténtica fiesta en el patio del Palacio Arzobispal. La ‘Primera Imagoquedada’ reunió a niños y familias deseosas de intercambiar cromos repetidos. ¡Qué alegría ver cómo se compartía esa pasión! Todos fueron recibidos calurosamente por el arzobispo y otros miembros importantes del evento.
A través de este álbum no solo acumulamos cromos; estamos conectando generaciones. Los protagonistas coincidieron en algo esencial: “Lo importante no son los cromos que tenemos, sino aquellos que nos faltan”. Porque al final del día, lo que importa es ese camino recorrido para completar nuestra colección y profundizar nuestro conocimiento sobre las tradiciones vallisoletanas.

