En un giro digno de una película de terror, una inmobiliaria de Washington DC se encontró en el centro de la atención viral. Todo empezó cuando decidieron hacer un retoque digital en una imagen para vender un acogedor sótano en Fort Totten por 1.800 dólares al mes, lo que parece un chollo. Sin embargo, lo que pensaron que sería una simple mejora estética se convirtió en algo totalmente escalofriante.
Un error que da miedo
Al tratar de eliminar el reflejo del fotógrafo en el espejo del baño, la inteligencia artificial hizo todo lo contrario: creó una silueta antropomórfica que haría temblar a cualquiera. La imagen rápidamente circuló por las redes sociales y los memes no tardaron en llegar. Un usuario bromeó: «Por solo 1.800 dólares al mes puedes tener tu propio demonio de baño». Y así comenzaron a surgir comentarios como setas después de la lluvia: «¿Y este compañero de piso es negociable?» o «Mi parálisis del sueño necesita compañía por las noches».
Ante el revuelo generado, la inmobiliaria decidió retirar la imagen, aunque muchos ya habían hecho capturas de pantalla para inmortalizar el momento. Pero este incidente también abrió un debate más amplio sobre los peligros del uso indiscriminado de herramientas digitales en el sector inmobiliario. Porque no sólo se trataba del extraño ‘demonio del baño’; también modificaron otros detalles como el suelo y hasta añadieron elementos donde antes no había nada.
A veces parece que queremos dejarlo todo tan perfecto que olvidamos lo esencial: mostrar la realidad tal cual es, sin filtros ni artificios que puedan convertir un hogar potencialmente acogedor en una escena digna de sustos y risas al mismo tiempo.

