¿Quién diría que un simple juego podría terminar en una situación tan peculiar? En Huaihua, China, un pequeño se encontró con un candado atascado en su nariz. Todo indica que estaba jugando a convertirse en el Rey Demonio Toro, ese personaje famoso por sus grandes anillos nasales. Pero, ¿cómo logró tal hazaña? La respuesta sigue siendo un misterio.
Lo que sí sabemos es que el candado se quedó atrapado y, tras varios intentos de sus padres por liberarlo sin causar dolor, decidieron llamar a los bomberos. Un equipo valiente llegó al rescate, pero la tarea no era sencilla. Después de evaluar el candado y las posibles lesiones que podrían surgir si tiraban demasiado fuerte o aplicaban presión incorrecta, tomaron una decisión sorprendente: cortar el cerrojo con una cizalla.
Una intervención tranquila y resolutiva
A pesar del revuelo, el niño se mantuvo sorprendentemente tranquilo durante toda la operación. Al final de esta inusual aventura, hizo una promesa: no volver a introducir «cosas raras» en su nariz. Y así, entre risas y algo de nerviosismo, esta historia nos recuerda que a veces los juegos pueden llevarnos por caminos inesperados.

