En el bullicioso mundo de las redes sociales, un hombre ha decidido alzar la voz por aquellos que no pueden: los niños que llevarán nombres realmente extraños. Hablamos de El Registrador, un trabajador del registro civil en Venezuela que ha encontrado en TikTok una plataforma para compartir su lucha diaria.
Imagina lo siguiente: estás en la oficina, y de repente aparece una madre con la intención de nombrar a su hijo Ámbroxol, sí, como ese medicamento que compras en la farmacia. Lo más sorprendente es que lo hace con total seriedad, diciendo que le encanta porque suena como “Abraham”. Sin embargo, El Registrador sabe muy bien que esa idea no va a pasar el filtro y lo dice claro: “No vamos a permitir más nombres que vayan en contra de la moral de los niños; les van a hacer bullying cuando crezcan”.
Nombres raros y risas aseguradas
A través de sus vídeos, este hombre presenta una lista cada vez más divertida (y preocupante) de nombres. Desde Chabocho Rico, haciendo referencia al apodo del abuelo, hasta combinaciones locas como Bbhxrutrthx, pronunciado “Bru” por las iniciales familiares. Cada uno es un reflejo de cómo algunos padres prefieren arriesgarse con nombres poco convencionales antes que optar por algo más tradicional.
No es difícil imaginar cómo estos pequeños enfrentarán el mundo con esos apodos tan peculiares. La audiencia se ríe y comenta en sus publicaciones con frases como: “Si es niña, Paracetamol; si es niño, Ibuprofeno”, o incluso sugiriendo que se deberían imprimir listas de nombres normales para ayudar a esos padres perdidos. Pero detrás del humor hay una realidad palpable: estos nombres podrían causar problemas serios en el futuro.
Así continúa la historia del registrador venezolano y su cruzada contra los excesos creativos en el arte de poner nombres. ¿Hasta dónde llegarán las ocurrencias? La comunidad sigue atenta, entre risas y reflexiones sobre lo importante que es elegir bien desde el principio.

