Imagina encontrarte ante una escalera que parece desafiar la gravedad. Situada en Gero, Japón, esta estructura ha capturado la atención de muchos por su inclinación tan pronunciada que da la sensación de ser casi vertical. Desde que un fotógrafo aficionado compartió unas fotos en redes sociales, no ha dejado de ser objeto de curiosidad y asombro.
Una historia detrás de su construcción
La escalera, construida a principios de los años 60 como parte de un terraplén para proteger el distrito de inundaciones, fue añadida tras las quejas vecinales sobre el acceso al río Maze. Pero aquí viene lo curioso: su diseño tiene una relación peldaño-contrahuella de 1 a 1, cuando el estándar suele ser 2 a 1. Y aunque nadie se atreve a confirmarlo oficialmente, parece que todo se debió a un presupuesto muy ajustado.
A pesar del interés turístico que genera, la oficina de turismo local se ha mantenido cautelosa respecto a promoverla como atracción. “No podemos garantizar su seguridad”, dice un portavoz. Y es que no solo subir ya es complicado; bajar por esos escalones angostos cubiertos de musgo puede resultar realmente peligroso.
Así que si te animas a visitarla, ten cuidado y recuerda: aquí cada paso cuenta y no querrás acabar tirando tu aventura al traste por un resbalón inoportuno.

