En Noida, al norte de India, una historia que parecía un cuento de hadas se convirtió en una pesadilla para Lavika Gupta. El 16 de enero de 2024, ella y Sanyam Jain celebraron su boda, rodeados de amigos y familiares, sin imaginar la sorprendente revelación que aguardaba tras el velo del matrimonio. Lavika denunció a su esposo y a cuatro miembros de su familia política por haberle ocultado detalles cruciales sobre la apariencia física de Sanyam: su calvicie total. Lo que le habían presentado como un hombre con «cabello abundante» resultó ser un engaño monumental.
Un matrimonio basado en mentiras
La joven no solo descubrió que su marido usaba peluca, sino que también había otras verdades ocultas. Según Lavika, los familiares de Sanyam habían distorsionado tanto sus ingresos como su nivel educativo. Todo esto hizo estallar una bomba emocional en la vida matrimonial que apenas comenzaba. Pero eso no fue todo; las acusaciones fueron más allá: ella denunció chantajes con fotos privadas y agresiones físicas durante sus viajes.
Las autoridades han comenzado una investigación para aclarar esta intrincada red de engaños y determinar quién tiene la responsabilidad legal en este desaguisado. En un mundo donde hasta un simple ‘me gusta’ puede ser suficiente para romper relaciones, es alarmante pensar hasta dónde llegan las mentiras en nombre del amor.

