Ares Masip, una valiente esquiadora, vivió un momento que la dejó helada y que decidió compartir para alertar a otros. Mientras disfrutaba de la nieve en los Pirineos andorranos, se vio arrastrada por una avalancha que, aunque no tuvo graves consecuencias, le dio un buen susto y una lección que jamás olvidará.
Un aviso necesario
La historia comienza en un día nublado, donde Ares se sentía cómoda y confiada. En su cabeza resonaba la idea de que el lugar era seguro; había estado allí antes y las condiciones parecían favorables. Pero como ella misma ha señalado, “el riesgo cero no existe”. Lo que parecía ser un paseo tranquilo se tornó en una experiencia aterradora cuando la avalancha hizo su aparición inesperada.
Ares grabó el momento y lo subió a sus redes sociales con el objetivo claro de advertir a otros esquiadores amateurs. “Nunca te confíes”, parece decirnos entre líneas. La esquiadora reflexiona sobre cómo factores como la familiaridad con el terreno y la percepción errónea de seguridad pueden llevar a situaciones peligrosas. Ella habla de lo que llama una «trampa heurística», ese sesgo mental que nos hace simplificar realidades complejas y creer que estamos a salvo cuando, en realidad, estamos rodeados de riesgos.
“Hoy fue un susto y una buena lección”, reconoce Ares con sinceridad. Su mensaje resuena fuerte: siempre debemos estar alerta y evaluar cuidadosamente nuestra seguridad al practicar deportes en montaña. Así que si algún día decides deslizarte por esas pendientes nevadas, recuerda: nunca está demás ser precavido.

