En un rincón del bullicioso mundo de la hostelería, Mari Luz, una camarera que ha visto y vivido de todo, decidió alzar su voz a través de TikTok. Con un tono sincero y un poco de rabia contenida, compartió su experiencia sobre lo que significa trabajar cara al público y cómo esa famosa frase de ‘el cliente siempre lleva razón’ puede ser más bien una trampa mortal.
«Necesito soltar esto porque si no lo hago me ahogo», empezó a desahogarse. Ella sabe que hay clientes buenos y otros no tanto, pero lo que realmente le molesta es la prepotencia con la que algunos se comportan. «Muchos maleducados piensan que por gastar 20 euros tienen derecho a mandarte a la mierda», lamentó, reflejando el sentir de muchos trabajadores del sector.
Las reseñas: un arma de doble filo
Mari Luz también lanzó una crítica contundente hacia las reseñas en internet. «La mayoría son mentiras o distorsiones; vivís en un universo paralelo y no todos pueden contestar esas barbaridades», afirmó. Lo inquietante es que estas opiniones pueden afectar seriamente la reputación del local e incluso poner en riesgo el empleo de quienes están detrás de la barra.
«Hacéis sentir a los camareros como si fueran unos inútiles cuando en realidad son ustedes quienes deberían mirarse al espejo», continuó con pasión. Su mensaje va más allá: pide empatía y comprensión por parte de aquellos que no saben lo que hay detrás del servicio. En sus palabras resuena un claro llamado a todos nosotros: pensar antes de escribir, porque cada reseña tiene su peso.

