Todos hemos fantaseado alguna vez con la idea de ganar la lotería, ¿verdad? Pasar de la rutina diaria a vivir como un rey en cuestión de segundos. Y eso es precisamente lo que le sucedió a un afortunado jugador en Austria, quien se hizo con el mayor premio del Euromillones: ¡250 millones de euros! Pero, aquí viene el giro inesperado. A pesar de su suerte, este nuevo millonario aún no puede tocar su fortuna debido a un colapso técnico que dejó al sistema patas arriba.
Una avalancha de apuestas y un caos total
El día del sorteo, los números se dispararon hasta alcanzar nada menos que 66 millones de apuestas entre todos los países participantes. Con semejante avalancha, el sistema de Française des Jeux (FDJ), encargado de gestionar esta lotería en Francia, simplemente se vino abajo. Imagina la escena: miles de personas intentando validar sus boletos y cobrando premios mientras otros se quedaban sin respuestas. Al principio, incluso anunciaron que no había ganadores. ¡Increíble!
No tardaron en llegar las quejas por redes sociales; muchos jugadores denunciaron problemas técnicos al intentar reclamar sus premios. Finalmente, tras mucho jaleo y correos electrónicos perdidos en la nube, llegó la noticia tan esperada del ganador alrededor del mediodía del sábado. Sin embargo, a pesar de ser un golpe de suerte monumental y ver cómo el bote creció desde los 243 millones hasta esos impresionantes 250 millones, nuestro amigo todavía no ha podido disfrutar ni un céntimo.
Desde la FDJ han solicitado a los jugadores que guarden sus boletos como si fueran tesoros escondidos, prometiendo hacer todo lo posible para asegurar que puedan acceder a sus merecidos premios. Como bien dicen: «Estamos trabajando para normalizar esta situación». Esperemos que pronto este soñador pueda comenzar su nueva vida llena de posibilidades.