Todos hemos estado allí. Estás en casa, buscando esas malditas gafas, el móvil o las llaves y… ¡nada! Sabes que deben estar cerca, escondidas entre los rincones de tu hogar, pero por más que intentas no das con ellas. Antes de dejarte llevar por la frustración, aquí tienes algunos trucos sencillos para encontrarlas.
No te obsesiones y respira
Primero lo primero: no te estreses. La última cosa que necesitas es ponerte a dar vueltas como un loco. Tómate un momento para calmarte; ese objeto aparecerá tarde o temprano, así que relájate y enfoca tus energías en buscarlo.
Haz memoria: Recuerda dónde lo viste por última vez. Piensa bien: ¿cuándo fue la última vez que tuviste ese objeto? Puede que eso te lleve a recordar dónde podría estar ahora.
A veces, hay que pensar fuera de la caja. Si no está donde debería, puede que se haya colado en algún lugar insólito. ¿Te dejaste las llaves en un bolsillo del abrigo? ¿O quizás acabaron en un cajón accidentalmente? No descartes ninguna opción.
A menudo creemos que las cosas perdidas están escondidas cuando realmente están a la vista. Echa un vistazo minucioso a las superficies de tu casa; es posible que simplemente no estés mirando donde deberías.
Si siempre sueles dejar el objeto en el mismo sitio y esta vez no aparece, verifica los alrededores de esa zona habitual. A veces actuamos como autómatas y dejamos las cosas justo al lado del sitio correcto.
Mantén el orden durante la búsqueda; comienza desde la habitación más probable y revisa cada rincón antes de pasar a otro lugar. Así cubrirás toda tu casa sin dejar cabos sueltos.
A veces nos obsesionamos tanto con encontrar algo que se nos nubla la vista. Desconectar un rato y hacer otra actividad puede ser justo lo que necesitas para ver las cosas con más claridad.
Cambiar tu perspectiva también ayuda. Prueba a agacharte o sube a una silla; puede ser sorprendente cómo una nueva vista puede hacerte ver lo obvio.
No dudes en revisar dos veces el lugar donde crees que debería estar; tal vez, con menos prisa y más calma, consigas encontrarlo esta vez quitando lo que esté tapando tu búsqueda.
Y si todo falla, pedir ayuda nunca está de más. A menudo alguien más puede notar lo que nosotros pasamos por alto.
Recuerda: ¡no estás solo en esta lucha!