Hacer reformas en casa puede ser una aventura emocionante, pero a veces también puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza. Este fue el caso de FlanaganMcPhee, quien decidió darle un nuevo aire a su baño y terminó con una historia que seguro no olvidará. En su perfil de X, antiguo Twitter, compartió lo que parecía ser una simple remodelación y se transformó rápidamente en una anécdota digna de contar.
Imagina la escena: los albañiles terminan su trabajo y él, emocionado por ver el resultado final, se lleva la gran sorpresa. “Que me pregunta el albañil si es que no me gusta cómo han hecho la pared”, relata Flanagan entre risas y asombro. Al observar los azulejos colocados sin ningún tipo de orden ni lógica, quedó totalmente atónito. ¿Cómo era posible que quedaran tantos huecos y desajustes?
Una odisea para corregir lo incorrecto
“Os prometo que me lo ha preguntado. Estoy alucinando”, confesó mientras mostraba las imágenes del desastre a sus seguidores. A raíz del revuelo causado por su publicación, tuvo que lidiar con la realidad: volver a rehacer el trabajo, aunque las cosas no mejoraron mucho tras varios intentos fallidos.
Como él mismo explica: “Vamos a ver, os explico el tema porque veo que no lo captáis: esta es una obra de la comunidad”. La situación se tornó aún más complicada debido a los diferentes tamaños de los azulejos utilizados. Así que muchos le aconsejaron buscar soluciones creativas, como “decorar” esa nueva pared o cambiarla completamente. Pero Flanagan parece tener claro qué es lo realmente importante: “Con que los azulejos estén rectos ya me basta”. Y añade entre risas: “Si no saben ponerlos rectos, pedirles que lo hagan en rombo va a ser mucho peor”. Lo cierto es que su experiencia refleja esa mezcla entre frustración y humor ante las adversidades cotidianas.