Toco, un japonés que ha dado la vuelta al mundo con sus vídeos disfrazado de perro en un traje hiperrealista, ha decidido llevar su pasión un paso más allá. Así nació el Tokotoko Zoo, un lugar singular donde cualquiera puede cumplir su deseo de convertirse en animal. Desde su apertura el pasado 26 de enero, Toco busca hacer realidad las fantasías de quienes, como él, siempre han soñado con saber cómo sería vivir la vida desde la perspectiva de un perro.
Un sueño canino a precios sorprendentes
En este peculiar zoo, los visitantes tienen la oportunidad de transformarse en un imponente malamute de Alaska. ¿Por qué ese perro en particular? Según Toco, “es grande y no resulta extraño ver a alguien disfrazado de él”. Los precios varían dependiendo del tiempo que quieras pasar disfrutando esta experiencia única: desde unos 123 euros por 20 minutos hasta 302 euros si decides quedarte hasta 50 minutos.
Toco no solo quiere ofrecer una experiencia divertida; también planea expandir su catálogo con disfraces de pingüinos, delfines y otras razas caninas. Su primer traje le costó alrededor de 12.355 euros y ahora ha invertido más de 19.000 euros en uno nuevo que incluye mejoras notables: ¡incluso tiene una cámara interna! Esto permite a los ‘perros’ ver lo que hay fuera del disfraz e interactuar mejor con su entorno.
Aunque solo ha tenido ocho visitantes hasta ahora —todos japoneses— Toco está deseando abrir las puertas a extranjeros también. “Quiero que todos se sientan bienvenidos”, asegura entusiasmado. Este innovador concepto opera solo un día al mes y permite atender a dos personas por jornada, garantizando así la limpieza del disfraz tras cada uso.
Toco defiende que todo el mundo debería tener el derecho a explorar sus deseos más profundos. “Hay quienes sueñan con ser estrellas pop o escribir libros; yo simplemente quiero ser un animal”, reflexiona. Al final del día, lo que desea es crear un espacio seguro para aquellos que comparten sus anhelos sin miedo al juicio ajeno.
A pesar de las críticas recibidas por algunos sectores escépticos ante su iniciativa —que considera incomprensible— Toco continúa adelante. “Lo importante es seguir adelante para aquellos que entienden mi pasión”, concluye con determinación mientras sueña con ver crecer su zoológico inusual.