Cuando hablamos de entrevistas de trabajo, todos sabemos que la sinceridad es clave. Pero, ¿qué pasa si te digo que hay momentos en los que un poco de astucia puede ser tu mejor aliado? Isobelle Panton, una experta en selección con más de 45.000 seguidores en Instagram, nos ilumina sobre este delicado tema y nos cuenta sobre cuatro ocasiones en las que quizás debas pensar dos veces antes de hablar con total honestidad.
Esconde lo negativo
La primera regla que lanza Isobelle es sencilla: si el motivo por el cual dejaste tu anterior puesto no brilla precisamente por su luz positiva, ¡es mejor guardarlo para ti! Según ella, aunque tu razón sea completamente válida, no tiene sentido exponerla. “No quiero escuchar razones negativas”, dice con firmeza. En vez de eso, sugiere que respondas algo como: “Estoy buscando nuevas oportunidades porque creo que he agotado todas las posibilidades en mi actual trabajo”. Con esto mantienes una imagen profesional y optimista.
No te muestres desesperado
Otro consejo crucial es no dejar entrever que estás a la deriva. Cuando te pregunten si estás siendo entrevistado para otros puestos, evita decir la verdad si esto significa darle un aire a tu búsqueda laboral más desesperada. ¿Por qué? Isobelle argumenta: “No hagas como si esta fuera tu única opción; eso solo grita necesidad”. A veces, mostrarte un poco más seguro puede marcar la diferencia.
Planes futuros al margen
A continuación, entra otro punto delicado: tus planes a futuro. Si sueñas con dar la vuelta al mundo justo después de conseguir el trabajo soñado, tal vez sea mejor callar esos sueños temporales. “Si tienes grandes planes personales como viajar a Tailandia durante un año después de conseguir este empleo, manténlo en secreto”, aconseja Isobelle. Es comprensible; quienes contratan quieren saber que estarás comprometido a largo plazo.
Cuidado con tus proyectos paralelos
Por último, si eres uno de esos intrépidos emprendedores o tienes algún proyecto personal en marcha, es recomendable no mencionarlo durante la entrevista. De acuerdo con Panton: “Si revelas que estás usando este empleo como capital para financiar tu propio negocio, podrían pensar que no tienes interés real”. Así que ya sabes: algunas verdades son mejor dejarlas fuera del juego.