Imagínate la escena: Tom Hopcroft, un diseñador inglés que ha hecho de España su hogar, decide llevar un pedacito de nuestra gastronomía a su abuela. Y es que el pan con tomate, ese desayuno que para nosotros es casi sagrado, puede resultar un misterio en otras tierras. Al llegar a casa, Tom le dice a su «nan»: «Esto es pan con tomate, una tradición española. Es simple, solo pan tostado con puré de tomate, un chorrito de aceite de oliva y un poco de sal. A veces lleva jamón serrano».
La primera impresión cuenta
Con esa explicación ya empezaba la aventura. La abuela, curiosa y sin miedo al qué dirán, se anima a probarlo. Pero claro, tras darle un bocado llega a una conclusión que nos deja pensando: “Está bueno, pero me parece un poco soso. Creo que yo le añadiría un poco de pimienta”.
A pesar del pequeño toque crítico, la mujer recuerda cómo su madre siempre decía: «Si no te comes la cena, no tendrás pudding». Esa sabiduría popular parece haberle dejado huella porque reconoce que hay pocas comidas que no le gusten. Al final, evaluando su experiencia en este viaje gastronómico por España, ¡le da una nota de 7.5 sobre 10!
El post en Instagram no tardó en hacerse viral; cuenta ya con cerca de 7.000 visualizaciones y los comentarios no se han hecho esperar. Algunos usuarios han apuntado lo evidente: “Esa receta es distinta a como Tom la ha explicado”. Y mientras uno destaca que el auténtico “pà amb tomàquet” exige untar el tomate directamente sobre el pan y utilizar aceite virgen extra —cuidado con las interpretaciones erróneas— otro se sorprende por los precios del café cuando decides prescindir del postre.