Viajar en avión suele ser sinónimo de aventura, ¿verdad? Pero hay un detalle que muchos pasan por alto y que puede afectar nuestra piel de maneras que ni imaginamos. Según el experto en belleza Ryan Porter, maquillarse para un vuelo puede ser un error más grande de lo que creemos.
Porter lo deja claro: «Para quienes disfrutamos del maquillaje, es tentador querer lucir fabulosos para ese selfie ‘chic de aeropuerto’. Sin embargo, a 9.000 metros sobre el nivel del mar, el maquillaje podría hacer más daño que bien a tu cutis». Y es que las condiciones del vuelo son bastante duras; la presión en la cabina y la baja humedad pueden secar nuestra piel, dejándola opaca y sin vida.
La verdad detrás del glamour aéreo
El experto continúa explicando cómo la falta de circulación de aire fresco complica aún más las cosas: «Tu piel necesita respirar. Con tanto producto encima, se siente tirante y escamosa». Y no hay maquillaje que logre ocultar esa opacidad natural producida por volar.
Además, si tienes la suerte de sentarte junto a la ventana, los rayos del sol no perdonan. Ir sin una capa de base te permite reaplicar protector solar con facilidad, algo vital para mantener tu piel protegida durante el vuelo. Así que quizás sea hora de reconsiderar esa rutina glamourosa antes de subir al avión. En lugar de arriesgarte a tirar tu cutis a la basura con tanto producto, ¿por qué no probar un look natural? Tu piel te lo agradecerá.