La realidad laboral en Estados Unidos se aleja bastante de lo que vivimos aquí en España. Así lo ha dejado claro un estadounidense que ha decidido echar raíces en nuestro país. En su pódcast Too Much to Say, Jacob cuenta cómo su experiencia con las vacaciones ha sido un auténtico giro de 180 grados. Mientras que en su tierra natal, las vacaciones son solo horas acumuladas, aquí el concepto es radicalmente distinto.
Vacaciones sin miedo a ser juzgado
Jacob empieza a narrar su experiencia con una anécdota reveladora: “En EE.UU., te miran mal por pedir días libres. A veces puedes acumular hasta 10 días al año, pero ¿quién se atreve a usarlos? Te penalizan, así que terminas tirando esos días a la basura”. Pero al llegar a España, todo cambió. Recuerda con sorpresa cómo en su primer trabajo le preguntaron: “Jacob, mándame tus vacaciones”. No podía creerlo: “¿De verdad me quieres dejar libre? ¡No entiendo nada!”, pensó.
La incredulidad fue aún mayor cuando no solo le permitieron irse de viaje durante ocho días, sino que además respetaban sus horas de trabajo. “Una vez llegué y me dijeron: ‘Puedes volver a casa, tienes horas de sobra’. ¡Brutal!”, exclamó Jacob mientras compartía este momento tan revelador.
Su publicación ha resonado profundamente entre los españoles en redes sociales, recibiendo casi 215.000 reproducciones y cientos de comentarios defendiendo nuestros derechos laborales. Muchos se han manifestado con mensajes como: “Es fundamental proteger nuestros derechos laborales y la sanidad pública” o “He rechazado ofertas laborales que implicaban mudarme a EE.UU., porque allí no hay vida personal”. La indignación es palpable y refleja un deseo colectivo de mantener nuestras conquistas laborales.