¿Quién iba a decir que un pez tan peculiar se convertiría en el símbolo de una generación? Hablamos del rape, un habitante de las profundidades marinas, que ha encontrado su camino hasta la piel de muchos jóvenes. Y no es que sea un pez especialmente bonito, pero hay algo en él que ha tocado corazones y ha encendido la imaginación.
Los peces lophiiformes, a los que pertenece nuestro protagonista, tienen esa característica especial: ¡un rayo luminiscente! Esta luz les ayuda a atraer a sus presas en la oscuridad del océano. Pero más allá de su biología curiosa, lo cierto es que el rape se ha vuelto un icono gracias a las redes sociales, sobre todo TikTok. La conexión emocional con este pez ha sido tan fuerte que se han generado vídeos, canciones y hasta películas amateur dedicadas a él.
Un símbolo de esperanza en tiempos difíciles
Esta semana, por ejemplo, un músico independiente lanzó una balada dedicada al rape y alcanzó casi medio millón de vistas en poco tiempo. Además, la viralidad llegó con un impactante vídeo donde un rape negro emerge del fondo marino hacia la luz; captado en Tenerife hace unas semanas, este clip nos recuerda cómo incluso en los lugares más oscuros podemos encontrar luz.
Un usuario de TikTok lo expresa perfectamente: «Si sientes que no importas, no olvides que un pez hizo que su pequeña luz fuera vista por todo el mundo». En efecto, muchos jóvenes se identifican con esta criatura solitaria y luchadora; son como ese pez perdido en la inmensidad del océano. Según estudios recientes tras la pandemia, uno de cada cuatro jóvenes siente angustia emocional y enfrenta altos niveles de ansiedad y depresión.
No es raro ver publicaciones donde se autodenominan como una generación atrapada entre redes sociales y expectativas abrumadoras. El rape no solo representa esa lucha; también simboliza la esperanza. Como dice otro tiktoker: «Estoy pensando en hacerme un tatuaje de un rape porque también he estado en las profundidades de la oscuridad y ahora finalmente puedo ver la luz del sol».