La historia que hoy nos ocupa tiene un trasfondo bastante curioso y, por qué no decirlo, algo surrealista. Gordon Ramsay, ese chef escocés conocido mundialmente no solo por su maestría en la cocina, sino también por su carácter fuerte y directo, ha visto cómo su restaurante Lucky Cat, en Londres, se ha convertido en el escenario de un extraño suceso. Inaugurado a principios de febrero, este lugar es un homenaje a la cultura japonesa y estaba adornado con cerca de 477 maneki neko, esos adorables gatos que traen buena suerte.
El robo que nadie esperaba
A pesar de ser símbolos de fortuna, todos estos gatos han desaparecido. Como bien declaró Ramsay con una mezcla de incredulidad y humor: “Están robando los gatos. Cada uno costaba alrededor de 4.50 libras (5.44 euros)”. Aunque parezca una anécdota menor, al sumar todos esos pequeños felinos perdidos estamos hablando de casi 2.600 euros. La realidad es que muchos clientes se llevan estas decoraciones como recuerdo de su paso por el restaurante; ¡quién podría resistirse a llevarse un amuleto tan peculiar!
Gordon ha reflexionado sobre lo complicado que puede ser manejar la fama global: “A veces da un poco de miedo”, confesó en una reciente entrevista. A pesar del revuelo mediático y del desafío constante que supone tener más de 80 restaurantes repartidos por el mundo, no olvida valorar a su equipo: “El equipo es increíble y contamos con cocineros de gran talento”. Mientras tanto, la policía londinense ya está investigando esta insólita desaparición; aunque no hay detalles concretos sobre si esta búsqueda tendrá repercusiones legales para los comensales ávidos tanto de buena comida como de recuerdos inusuales.