Todo parecía ir sobre ruedas en el Palacio de Mengíbar, en Jaén, donde Bea y José se preparaban para celebrar su amor rodeados de familiares y amigos. Pero, ¿quién iba a imaginar que el momento más esperado del día iba a convertirse en un espectáculo viral? La ceremonia dio un giro inesperado cuando la novia decidió detener todo para plantear una peculiar condición: «No puedo dar el ‘sí quiero’ si no pasa esto». Y así, entre risas nerviosas de los invitados y miradas atónitas, la fiesta tomó un rumbo inesperado.
El brindis sorpresa que dejó boquiabiertos a todos
Bea y José, conocidos por su pasión por la cerveza, decidieron hacer de este día algo memorable. En lugar de seguir con el protocolo habitual, comenzaron a repartir botellines de Cruzcampo entre todos los presentes. ¡Sí, has leído bien! La pareja transformó su boda en una auténtica celebración cervecera. Pero eso no fue todo; cada invitado recibió un regalo muy especial: una botella personalizada con la fecha del enlace. Un detalle original que seguramente quedará grabado en la memoria de todos.
Rocío García, amiga íntima de los novios, captó este momento único en video y lo subió a TikTok. Desde entonces, ha acumulado casi 90.000 likes y más de un millón y medio de reproducciones. La gente se rinde ante el ingenio de Bea para crear tensión cómica justo antes del gran «sí quiero».
No obstante, no todo han sido risas. Este divertido gesto también ha generado críticas bastante duras. Muchos opinan que una boda debería ser un acto serio y que las bromas deberían reservarse para después: «Una boda es un acto serio» o «Las risas van después» son solo algunas voces disonantes que se escuchan en las redes sociales.
Así que ahí tenemos esta historia tan peculiar; una celebración llena de amor pero también envuelta en controversia. Al final del día, lo importante es lo que piensen Bea y José: ellos hicieron su propio camino hacia el altar y lo hicieron memorable.