La historia que nos trae este joven es un verdadero reflejo de una realidad desgarradora. A través de su perfil en TikTok, conocido como @unchynoymedio, ha decidido abrirse y compartir el lado más oscuro de su educación. A menudo, sacar buenas notas puede convertirse en una carga insostenible, pero ¿hasta dónde pueden llegar los padres cuando la presión se vuelve insoportable?
Maltrato disfrazado de educación
El chico relata que las exigencias eran tan brutales que el no obtener resultados sobresalientes desencadenaba castigos físicos. “Su forma de educar era simplemente golpear”, dice con una mezcla de tristeza y rabia. Reflexiona sobre su niñez y recuerda cómo, si no lograba un 80 o más en sus exámenes, podía recibir un golpe con el cinturón de su padre, un Herès que lo marcaba tanto física como emocionalmente. “Eran moratones que me quedaban durante días”, confiesa.
Lo impactante es que no está solo en esta experiencia; otros jóvenes chinos han compartido historias similares en sus vídeos, afirmando que “en algún momento todos los padres chinos han puesto la mano encima a sus hijos”. Sin embargo, uno destaca que “si te dejan marca, eso ya es demasiado”. Es duro escuchar esto, pero parece que ahora lo ven desde otra perspectiva: ¡con humor! Uno incluso se preguntó si su cinturón era auténtico o una imitación.
Afortunadamente para él, esos tiempos quedaron atrás. Se ríe al recordar esas experiencias y reconoce: “Ya no me hacen eso”. La publicación ha tenido un impacto notable con casi 153.000 visualizaciones y cientos de comentarios. Muchos internautas se han sentido identificados y han expresado su indignación: “No sé qué es peor si lo vivido o ver normalizada la violencia hacia los niños”, escribió uno; mientras otro añadía: “Jamás se justifica el maltrato en nombre de la educación”. Son palabras que resuenan profundamente en nuestra sociedad actual.