Carla, una joven española que ha dejado su huella en TikTok, nos cuenta su experiencia tras mudarse a Suiza. En un reciente vídeo, explica las diferencias abismales que encontró en el seguimiento médico durante su embarazo comparado con lo que conocía en España. Y es que, aunque aquí la sanidad pública se entiende como un derecho fundamental, en otros lugares puede convertirse en un verdadero quebradero de cabeza.
“Ayer fui por primera vez al ginecólogo aquí y os tengo que contar cómo fue”, empieza relatando con ese tono cercano que tanto la caracteriza. Lo primero que sorprende a Carla es lo privado del sistema sanitario suizo; antes de hacer cualquier cita médica, tuvo que notificar a su seguro. “Tengo el seguro más básico, con una franquicia alta de 2.500 francos al año”, dice, dejando claro que si necesita más atención médica de la prevista… ¡a pagar!
Diferencias alarmantes en los plazos de atención
En cuanto a las ecografías, otro aspecto donde las diferencias son notables: mientras en España se realizan desde la semana 8 para descartar problemas, en Suiza no se hacen hasta la semana 12. “¿Y si tienes un problema antes? Pues simplemente no te enteras”, comenta preocupada. De hecho, menciona el caso de una amiga que sufrió un embarazo ectópico sin enterarse hasta mucho después.
Una vez conseguido el visto bueno del seguro y la cita correspondiente –donde incluso encontró a un ginecólogo que hablaba español– llegó al consultorio dispuesta a recibir atención. Allí tuvo que llenar formularios y someterse a análisis rutinarios como orina y sangre. “El doctor fue supermajo”, confiesa Carla, pero aun así no pudo evitar sentir nostalgia por el exhaustivo seguimiento médico del que goza en España: “Es una maravilla tener ese tipo de cuidado”.
Su vídeo ya ha acumulado más de 44.000 visualizaciones y ha desatado un mar de comentarios diversos. Algunos usuarios han compartido experiencias similares destacando las variaciones según la comunidad autónoma; por ejemplo, mencionan casos donde también hay esperas largas para las ecografías iniciales.
En definitiva, Carla nos deja pensando sobre lo importante que es valorar nuestra sanidad pública y lo esencial de proteger esos servicios tan necesarios para todos nosotros.