Imagina la escena: un vuelo de Ryanair con destino a Alemania, listo para despegar desde el aeropuerto de Roma. Todo parece en orden, hasta que de repente, unos maullidos rompen la calma del ambiente. Sí, ¡un gato polizón se había colado en el avión!
El curioso viaje del minino
Este intrépido felino decidió hacer su hogar en el compartimento eléctrico del Boeing 737, y cuando los miembros de la tripulación se dieron cuenta, ya era demasiado tarde. Aunque los operarios intentaron sacarlo, el gato tenía otros planes; cada intento solo lo hacía refugiarse más adentro.
No hay que ser ingeniero para entender que tener a un gato suelto en pleno vuelo podría ser un auténtico desastre. Así que, por seguridad, la aeronave permaneció en tierra. Mientras tanto, nosotros no podíamos dejar de pensar en cómo un simple gato logró paralizar todo un aeropuerto durante casi dos días.
Afortunadamente, tras todo este drama aéreo y con una puerta abierta como única salida, el pequeño aventurero decidió emprender su propio viaje y salió volando hacia la libertad. Finalmente, después de esta inesperada odisea y con el minino fuera de peligro, el avión pudo retomar su ruta hacia tierras alemanas sin más contratiempos.