Arturo no podía dar crédito a lo que estaba viviendo. Acaba de aterrizar en Islandia y se encontró con una escena que lo dejó boquiabierto. Todos, absolutamente todos, estaban atiborrándose de compras en el duty free del aeropuerto. «Nos habían dicho que vivir aquí era carísimo, pero si los propios islandeses están comprando aquí debe ser verdad», confesó en su cuenta de TikTok.
Una realidad desconcertante
Y es que la primera impresión es clave. Con la idea preconcebida de que todo sería más asequible, Arturo salió del avión pensando: «Seguro que no es para tanto». Pero al llegar al duty free, la situación le dio un vuelco a sus expectativas. La gente local, como él mismo decía, parecía aprovechar las ofertas y eso lo llevó a cuestionarse: «Si ellos están aquí comprando… ¿qué precios deben tener fuera?».
Sin embargo, el verdadero shock llegó cuando comenzó a ver los precios de los productos locales. «Todavía no tengo ni idea de cuánto cuesta un pescado aquí, pero ya sé que mil coronas islandesas son casi siete euros», comentó con una mezcla de risa y preocupación. Y claro, la pregunta inevitable surgió: «Miedo me da preguntar cuánto costará un menú del día».
A medida que su vídeo se hacía viral con más de 158.000 visualizaciones y cientos de comentarios sobre la vida en Islandia, otros viajeros compartían sus propias experiencias: «Comer fuera puede ser caro, pero he notado que en los supermercados no hay tanta diferencia con España», señalaban algunos. Otros recordaban momentos similares al llegar muy tarde al país y encontrarlo todo abierto: «Yo también estaba flipando».