Los valientes astronautas de la misión Artemis II continúan su asombroso viaje hacia la Luna. A medida que cruzan el espacio, han decidido abrir sus corazones y compartir con nosotros cómo se sienten en esta travesía que ya ha superado los dos tercios de su recorrido. El comandante Reid Wiseman, alzando la voz entre las estrellas, asegura que lo que están viviendo es un verdadero ‘logro magnífico’. Desde las ventanas de la nave Orión, nos cuentan que contemplar la Tierra y la Luna es una experiencia realmente sorprendente.
“Oímos que en la Tierra todavía es sábado, pero aquí hemos perdido totalmente la noción del tiempo”, comenta Wiseman. Con los rayos del sol colándose por las ventanas, describe una vista maravillosa: “Vemos una hermosa Tierra en forma de media luna, iluminada por el sol sobre el océano y las nubes danzantes. Es simplemente espectacular”. Junto a él, sus compañeros Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, también disfrutan de esta aventura histórica.
Dormir como un murciélago entre las estrellas
A pesar de lo estrecho del espacio en el que se encuentran —una cápsula apenas de cinco metros— Koch ha revelado a NBC que han logrado descansar “de maravilla”. La tripulación ha tenido que adaptarse a dormir casi como murciélagos para aprovechar al máximo cada momento. “Realmente disfrutamos dormir aquí arriba; ha sido un día tan largo que nuestros cuerpos necesitan descansar, pase lo que pase”, añade ella con una sonrisa.
No podemos dejar de imaginar cómo deben ser esas noches flotando entre las estrellas. Mientras algunos duermen acurrucados en pequeños rincones —Glover menciona haber encontrado su lugar ideal— otros como Hansen optan por estirarse en los asientos. Wiseman incluso cuenta sobre su primera vez durmiendo en gravedad cero: “Desperté sintiendo como si cayera o no reconociera mi entorno… pero es increíble ser humano aquí arriba”. En definitiva, estos aventureros no solo están explorando el espacio; están viviendo una experiencia única e inigualable.

