Con solo ocho años, Lucas Ye ha hecho algo asombroso: ha colado su juguete Rise en la misión Artemis II. Este pequeño de Mountain View, California, ganó un concurso internacional organizado por la NASA que reunió a más de 2.500 estudiantes de medio mundo para diseñar un indicador de ingravidez. Rise no es solo un juguete; es una representación única de la conexión entre nuestro planeta y el espacio.
Un viaje hacia lo desconocido
Durante los próximos diez días, este simpático juguete acompañará a la tripulación de la nave Orión mientras se aventuran hacia el lado oculto de la Luna. Rise lleva una gorra con un dibujo de nuestro planeta y estrellas en su visera, inspirado en esa icónica fotografía llamada Earthrise, capturada durante la misión Apolo 8. En palabras de Christina Koch, astronauta y miembro del jurado del concurso, esta conexión con el legado del Apolo 8 es fundamental para inspirar a las nuevas generaciones.
No solo eso, sino que Lucas tuvo el privilegio de estar presente en el Centro Espacial Kennedy para ver el lanzamiento junto a su familia. Imagina cómo se siente un niño al ver su creación volar hacia las estrellas; él mismo dijo estar «muy, muy feliz» por todo lo logrado. Desde 1961, con Yuri Gagarin y su Vostok 1, las misiones espaciales han llevado indicadores de gravedad cero como parte de una entrañable tradición. El Snoopy astronauta fue uno durante Artemis I; ahora le toca a Rise ser parte del emocionante viaje que nos recuerda lo lejos que hemos llegado.

