El Sejil, un misil balístico iraní, se presenta como uno de los más avanzados del arsenal del país persa. Con un alcance estimado de hasta 2.000 kilómetros, este misil no solo tiene la capacidad de alcanzar objetivos en Israel, sino que también podría llegar a Arabia Saudí y bases militares estadounidenses en el Golfo Pérsico.
Una amenaza constante en Oriente Medio
La creciente tensión en Oriente Medio desde finales de febrero ha vuelto a poner sobre la mesa las capacidades militares de Irán. Este proyectil, diseñado para atacar a larga distancia, se ha convertido en un símbolo del poderío balístico iraní. Utiliza combustible sólido, lo que reduce considerablemente el tiempo necesario para prepararlo antes del lanzamiento; una ventaja estratégica que muchos analistas ven como crucial.
El Sejil pertenece a la categoría de misiles balísticos de medio alcance y su desarrollo ha sido parte esencial de la política defensiva iraní durante décadas. De hecho, el Gobierno iraní no pierde oportunidad para mostrar su arsenal al mundo; recientemente, incluso exhibieron gráficas donde afirmaban que este misil puede volar a velocidades superiores a los 17.000 kilómetros por hora.
Pero no solo es su velocidad lo que impresiona; su tamaño también cuenta. Con unos 18 metros de longitud y un peso cercano a las 23 toneladas al momento del lanzamiento, es un arma poderosa lista para ser utilizada desde múltiples ubicaciones gracias a sus plataformas móviles. Esto permite que Irán mantenga una capacidad de respuesta ante cualquier ataque dirigido hacia sus instalaciones militares.
En conclusión, el Sejil no es solo un número más dentro del extenso inventario militar iraní; representa un avance significativo en la tecnología bélica del país y plantea serias preocupaciones sobre la estabilidad regional en Oriente Medio.

