Imagina que estás conduciendo por una carretera tranquila y, de repente, tu coche decide que es buena idea avanzar hacia un lago. Eso es exactamente lo que le sucedió a un conductor de Tesla, cuyo vídeo ha dado la vuelta a las redes sociales. En él, se puede ver cómo el vehículo, con el sistema Full-Self-Driving activado, comienza a acercarse peligrosamente al agua sin frenar ni corregir su rumbo. Una situación que nos deja con más preguntas que respuestas.
La intervención oportuna del conductor
El propietario tuvo que actuar rápido para evitar que su coche terminara en el fondo del lago. Es aquí donde surge la inquietud: ¿podemos realmente confiar en estos sistemas de asistencia? La escena ha reavivado el debate sobre los límites de la tecnología y la responsabilidad del conductor cuando algo sale mal. Aunque Tesla cobra 99 dólares al mes por este servicio, parece que muchos aún tienen dudas sobre su fiabilidad.
A pesar de la promesa de conducción autónoma total en el futuro, actualmente hablamos de un nivel 2 de asistencia. Esto significa que aunque el coche puede ayudar a girar y frenar, siempre necesitamos estar atentos al volante. El sistema FSD utiliza cámaras y algoritmos avanzados para tomar decisiones en tiempo real; sin embargo, cuando nos enfrentamos a situaciones complejas como esta, los errores son posibles.
La cuestión está clara: hasta que no tengamos una aprobación firme para esta tecnología en Europa y hasta que no podamos contar con un verdadero piloto automático al 100%, será nuestra responsabilidad mantenernos alerta. Así que ya sabes, si decides dejarte llevar por estas maravillas tecnológicas, ¡no te confíes! Un pequeño descuido podría llevarte directo al agua.

