El cometa 3I/ATLAS, ese viajero cósmico que nos ha dejado boquiabiertos desde su descubrimiento en julio del año pasado, está experimentando un cambio sorprendente. Lo que antes era un espléndido espectáculo celeste ahora se está ‘evaporando’, y un equipo de astrónomos ya ha lanzado una propuesta intrigante para alcanzarlo y estudiarlo de cerca.
Un viaje por el espacio lleno de sorpresas
Desde que el observatorio ATLAS en Chile lo avistó por primera vez, este cometa no ha dejado de dar titulares. Ha reavivado teorías sobre naves extraterrestres y ha sido catalogado como el cometa interestelar más grande jamás observado. Pero ahora, gracias a las observaciones realizadas por un grupo de científicos de la Universidad Johns Hopkins, sabemos que su forma está cambiando drásticamente. Todo esto se debe a la intensa actividad del Sol, que ha comenzado a bombardearlo con rayos cósmicos, provocando una serie de reacciones químicas fascinantes.
Los datos recogidos por el observatorio espacial SPHEREx revelan que antes apenas mostraba actividad. Sin embargo, al recibir los intensos rayos solares, comenzó a liberar agua y otros compuestos orgánicos en grandes cantidades. ¡Increíble! Mientras tanto, su forma actual es similar a una pera debido a los fragmentos rocosos que va soltando durante su aproximación.
Pero aquí viene la gran pregunta: ¿podría llegar a desaparecer? Aunque parece que 3I/ATLAS se encuentra en un proceso acelerado de desgasificación, todo apunta a que no se desintegrará por completo. A medida que se aleja del Sol, el calor disminuye y le permite continuar su viaje hacia lo desconocido.
Mientras tanto, los científicos no quieren dejar pasar esta oportunidad única. Un equipo internacional propone lanzar una misión hacia 2035 para intentar atrapar al cometa utilizando maniobras gravitatorias ingeniosas. La idea es aprovechar el Efecto Oberth, donde encender los motores cuando ya estamos en movimiento rápido puede multiplicar nuestra velocidad enormemente.
Este plan ambicioso podría permitir llevar hasta 500 kg de carga útil y alcanzar el cometa en unas cinco décadas después del lanzamiento. Aunque esperar tanto puede parecer una locura, imaginar poder estudiar un objeto formado en otro sistema estelar es simplemente fascinante. Así que sí, aunque 3I/ATLAS esté ‘evaporándose’, nosotros seguimos soñando con alcanzarlo y descubrir todos sus secretos.

