Imagina que entras en casa después de un largo día y, al encender tu WiFi, descubres que algo no va como debería. Esa sensación de vulnerabilidad es más común de lo que pensamos. Y es que muchos de nuestros routers vienen con un pequeño botón llamado WPS (WiFi Protected Setup) que, aunque parece inofensivo, puede ser una puerta abierta a problemas serios.
Desactivando el peligro
En España, casi todos tenemos conexión a Internet en casa. Sin embargo, pocos saben que ese sencillo botón puede convertirse en el talón de Aquiles de nuestra seguridad digital. ¿Por qué? Porque permite conectar dispositivos a la red pulsando solo un botón o introduciendo un PIN corto. A simple vista, parece práctico, pero también puede ser extremadamente riesgoso.
Al dejarlo activo, estamos permitiendo que los ciberdelincuentes usen herramientas para descifrar ese PIN o explotar vulnerabilidades del pasado para infiltrarse en nuestra red. Sí, así como lo lees: ¡pueden entrar en tu vida digital sin apenas esfuerzo!
Entonces, ¿qué hacer? Lo primero es desactivar esa opción y cerrar la puerta trasera a posibles ataques cibernéticos. Si te preguntas cómo hacerlo, es muy sencillo: busca el botón WPS en tu router y simplemente presiónalo hasta que las luces se apaguen. De esta manera, estarás dando un paso importante para protegerte.
Recuerda: aunque la tecnología avanza y nos facilita la vida, siempre hay que estar alerta ante los peligros ocultos. No dejemos nuestro WiFi al azar; desactiva ese botón y asegúrate de tener una conexión segura.

