La expectación está en el aire. Con la llegada del Samsung Unpacked a la vuelta de la esquina, los rumores sobre el nuevo Galaxy S26 no paran de fluir. Sin embargo, hay algo que parece estar generando más incertidumbre que emoción: el precio. Según fuentes cercanas, Samsung aún no ha tomado una decisión clara y se encuentra ante un verdadero dilema.
¿Absorber o trasladar?
Parece que la situación no es fácil. Por un lado, los costes de algunos componentes clave están por las nubes; por otro, su gran competidor, Apple, podría seguir manteniendo sus precios sin cambios. Imagina lo complicado que resulta para Samsung decidir si absorber ese aumento de costes o trasladarlo al consumidor.
A medida que surgen imágenes filtradas del esperado Galaxy S26 con su diseño y colores tan llamativos, también llegan informaciones preocupantes sobre el suministro de memoria RAM y otros componentes esenciales. En este sentido, desde Digital Trends mencionan que conseguir lo necesario se ha vuelto una tarea titánica para Samsung.
Y aquí viene la parte más interesante: si decidieran mantener los mismos precios del año pasado, su margen de beneficio se vería severamente afectado. Esto podría significar menos ingresos a largo plazo y quizás un impacto en las ventas. Mientras tanto, Apple parece estar navegando estas aguas turbulentas sin mayores problemas.
Con todo esto en mente, parece que Samsung tiene muchas decisiones pesadas sobre la mesa antes de hacer oficial el lanzamiento del S26 y S26 Plus. Según los últimos murmullos, podríamos ver precios similares a los anteriores modelos e incluso ajustes en el S26 Ultra. Pero como siempre en este mundo tecnológico tan vertiginoso, no se descartan sorpresas de última hora antes de su presentación oficial.

