El desenlace de la Super Bowl no solo fue un partido de fútbol americano, sino una auténtica fiesta que nos dejó sin aliento. Este año, el encargado de amenizar el descanso fue nada menos que Bad Bunny, quien hizo vibrar a todos con su música en español, acompañado de grandes estrellas como Cardi B, Lady Gaga y Ricky Martin. Pero, ¿qué sería de este espectáculo sin todo el trasfondo tecnológico que lo sostiene?
Un despliegue impresionante
Los Seattle Seahawks, después de un emocionante duelo, se llevaron la victoria frente a los New England Patriots por 13-29, logrando su segundo trofeo Vince Lombardi. Sin embargo, más allá del resultado deportivo, hay que hablar del impacto que tuvo la tecnología en este evento. Sony jugó un papel fundamental en la retransmisión de la Super Bowl LX, ofreciendo una cobertura impresionante.
En palabras de Theresa Alesso, presidenta de Imaging Products and Solutions Americas en Sony Electronic: «Este año hemos demostrado cómo nuestras tecnologías se unen para respaldar cada instante del partido». Y vaya si lo hicieron. Con más de 175 cámaras repartidas por todo el campo y alrededores, cada jugada quedó capturada con una claridad asombrosa.
Tampoco podemos olvidar el uso innovador del sistema Hawk-Eye para seguir a los jugadores y ayudar al arbitraje; o los auriculares Sony NFL Coach’s Headsets que permitieron a los entrenadores comunicarse eficazmente durante los momentos críticos. Además, gracias a SkeleTRACK y Zebra Technologies, se logró un seguimiento preciso del movimiento en el campo.
A veces parece que estamos viviendo en el futuro y eventos como este nos recuerdan cómo la tecnología puede realzar nuestras experiencias. Así que sí, aunque muchos vean la Super Bowl solo como un partido o un concierto masivo, nosotros sabemos que es mucho más: es una fusión perfecta entre deporte y espectáculo.

